Miedo al parto¿real/infundado?

Miedo al parto¿real/infundado?

Nos meten miedo, es un hecho. Por desgracia, muchas mujeres tienen historias espeluznantes que contar sobre sus propios partos, nuestras madres quizá nos alumbraron con dolor y temores, y este sistema de miedo y resignación se perpetúa, como si no hubiera salida posible de esta rueda.

Por otro lado, vivimos en una cultura que se ha alejado de lo maternal. Hace miles de años el pecho  y el vientre caídos propios de la mujer recién parida eran el icono de máxima belleza, de la divinidad, y eran venerados. Ahora el paradigma es virginal, de vientre  liso y pecho firme, sin huellas de la maternidad. Antes las representaciones de madre y bebé aparecían en las distintas ramas artísticas. Ahora las revistas y los productos infantiles muestran imágenes de niños solos, guapísimos, pero solos.

El parto, momento culminante  en la vida de las mujeres, de empoderamiento y de paso del status de hija al de madre, ha perdido su riqueza. Los partos también deben ser virginales, limpios, etéreos. Se hacen cargo profesionales en frías e impersonales salas, tecnificando lo que en realidad es un hito en la vida sexual de la mujer y la llegada al mundo de un ser humano. Pero, ¿ha de ser así?

En el siguiente vídeo se muestra un  parto vivido como experiencia de plenitud, de amor, de acompañamiento y respeto, de gran belleza. El miedo genera miedo, por eso es tan importante que estas experiencias se den a conocer. Comparte este vídeo.

 

 

Berta Pérez Gutiérrez.

http://musicoterapiaymaternidad.es